Page 22

N58

UC3M BOOKS Viaje a las puertas del infierno Siempre que emprendo un viaje lo hago bajo el imperativo de libros leídos que hablan sobre el lugar que me dispongo a visitar. Lo cuento en alguno de los capítulos de  “Viaje a las puertas del infierno”, un relato de viajes que nació de una pregunta y que aclara por qué estuve durante unos cuantos años viajando por medio mundo tratando de llegar a lugares en los que nuestros antepasados hablaban con los dioses.  Los viajes que relato en el libro me han permitido llegar hasta lugares en los que civilizaciones y culturas, hoy olvidadas, tenían por cierto que se hallaban ante una puerta del infierno. De aquellos días del pasado queda memoria en las piedras de templos destruidos y en los estratos más profundos de ciertos pozos colmatados por la incuria que apareja el paso del tiempo. En los parajes en los que un día los dioses dejaron oír su voz -en boca de la Sibila o en los sollozos del viento que agita las ramas de ciertos árboles sagrados-todavía pervive algo inmaterial, una presencia invisible imposible de describir pero apreciable como las reverberaciones que genera el calor en el verano. Flota en ellos un no sé qué extraño que provoca desasosiego. Quizá sea la sensación de estar pisando tierra sagrada. O tierra maldita. Es como sí en días señalados y en condiciones precisas de luz, presión y temperatura, una antigua presencia todavía se hiciera sentir. También hay lugares secretos localizados en puntos geográficos de naturaleza rara y fuerza mineral en los que nuestros antepasados situaron las puertas del infierno, el espectral pasaje subterráneo que se abre al Más Allá. En el desolado lugar donde, según las creencias más antiguas, vagan eternamente atormentadas las almas de los muertos. Al igual que Ulises, yo también he descendido los peldaños que conducían al Hades. El nombre antiguo del Infierno. Como quedó dicho, está en el norte de Grecia Fermín Bocos PROFESOR DE PERIODISMO EN LA UC3M - 22 -


N58
To see the actual publication please follow the link above